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La alimentación como un banco

noviembre 17, 2017

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Por: Veva Palacios/Foto: telemundo.com

¿Te identificas con lo siguiente? “Por la mañana me puedo portar muy bien. Prácticamente no necesito comer gran cosa. Desayuno un huevo con verduras y un té sin endulzar, a media mañana como una fruta o semillas o pepinos o cualquier cosa y agua. A la hora de la comida algo de proteína con muchas verduras y agua natural. Pero después de comer… ¡me entran unas ganas de comerme todo! ¡me da ansiedad por lo dulce o lo panoso! Intento resistir, pero llega un momento en el que ya no puedo más y caigo en lo que no debo”.

Este es el discurso de un buen número de personas que dicen sufrir de esa “ansiedad por comer” incontrolable por las tardes – noches ¿Acaso este es el drama de tus días? Si este eres tú, puedes ver fácilmente como lo que le puede estar ocurriendo no es más que ¡hambre! Sin duda Tu cuerpo por la tarde le está pidiendo a gritos desesperados lo que le faltó recibir por la mañana. Como pasa con el banco, el cuerpo puede encontrar la forma de resistir el que no se le pague a tiempo,  pero recuerda que siempre que haya deuda habrá intereses que pueden resultar muy caros. Esta es una de las razones más comunes por las cuales la dieta, vista como cualquier restricción que te hace pasar “hambre”, simplemente ¡no funciona!

Tu cuerpo no sabe que en realidad sólo quieres perder algunos kilitos, simplemente asume que está en peligro de muerte al no estar obteniendo la comida que necesita. Por esta razón la única forma de hacer notar sus carencias es  “ayudándote” con ansiedad o hambre como forma de conseguir le des lo que le está haciendo falta. Además de esto, te ayuda a que tu cerebro se enfoque en buscar y conseguir comida muy calórica con la intención de tener reservas en caso de que hiciera falta subsistir otro periodo así.

Por si fuera poco, el cuerpo es tan sabio que además busca gastar lo mínimo posible por vivir por si hiciera falta “resistir” otro período de abstinencia, lo que hace que el gasto basal se vaya haciendo menor paulatinamente y por lo tanto vayas tendiendo a incrementar tu peso y ni siquiera por comer de más, sino por comer de menos ¿no te parece deslucido? Claro que como bien dice mi colega Rebeca Hernández: “Todo esto desde un punto de vista evolutiva es totalmente adecuado y lógico. Lo triste es que usted no está en un desierto, sino en mundo de abundancia y por eso restringirse le va poner todo en contra.”

Así que si haces tus comidas completas y haces tus pagos de alimento a tiempo (incluyendo comidas y colaciones), puedes evitar tu cuerpo genere esta ansiedad, evitar que guarde estas reservas en forma de grasa y pueda tener un ritmo metabólico adecuado que te permita cuidar tus porciones, mantener tu peso y sentirte con energía durante todo el día.

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