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Conejito no olvides los huevos
Por: Alejandra Vega Reyes/Presidenta CMIC Querétaro-Foto: wwwwww.joya.life
Cuando era adolescente, acudí un Domingo de Gloria, Domingo de Resurrección, a misa con mis padres. Recuerdo muy bien las palabras del sacerdote pues dejaron hulla en mí: “hoy es el día más importante de la fe católica, más importante que la Navidad aunque lo celebremos menos, porque la resurrección es lo que nos hace salvos y lo que hace de nuestra fe una fe viva. Para esto es que nació y murió Jesús”.
De niña, la verdad de las cosas es que mi interés estaba en algo muy distinto: en el Conejo de Pascua y sus huevos de chocolate. Quizá uno de los recuerdos más dulces de mi infancia es el despertar cada Domingo de Resurrección con gran emoción para ir, junto con mi hermana, a buscar los huevos que el Conejito había dejado muy bien escandidos en el jardín.
¿Y de dónde surge este peculiar personaje? ¿Qué tiene que ver la Pascua con conejos y los conejos con huevos?
Los pueblos celtas de la antigua Europa, tenían una gran variedad de dioses. Cuando el catolicismo se extendió por Europa, muchas de las fiestas paganas fueron sustituidas por festividades católicas, tal fue el caso de la celebración de la Semana Santa cuya celebración en el mes de abril fue decidida por la antigua Iglesia Católica para sustituir las fiestas paganas de la fertilidad. Una de las deidades a las que los celtas celebraba en estas fechas era Eostra, diosa de la primavera y la fertilidad quien según la mitología, se hacía acompañar por varios animales como conejos que por siempre han sido asociados a la fertilidad. Así fue como la celebración católica sustituyó a la pagana pero la figura del conejo sobrevivió como vestigio de las viejas costumbres y nuevo símbolo de la Pascua o fiesta de resurrección.
Fue en el Siglo XVI en Alemania, cuando inició la producción comercial de los conejos de Pascua comestibles para celebrar el Domingo de Resurrección. En aquel entonces eran confeccionados de pastelería y azúcar. Un siglo más tarde la tradición fue introducida en Estados Unidos por inmigrantes alemanes, con el nombre de fiesta de “Oschter Haws”. El conejo se convirtió en un juez que evaluaba el comportamiento de los niños y llevaba a aquellos que se habían portado bien, huevos vacíos pero decorados como reconocimiento a su buena conducta. El premio era divertirse buscando los huevos en jardines o graneros. Con el tiempo, los huevos y la figura del conejo se hicieron de chocolate para dicha de todos. El Conejo de Pascua es una figura muy arraigada en el folclor estadounidense, tal es así que cada año se organiza en los jardines de la Casa Blanca, la tradicional búsqueda de huevos escondidos.
¿Y por qué huevos vacíos y decorados? Es una costumbre que tiene sus raíces en las primeras comunidades cristianas y representan la tumba vacía de Jesús. El primer color que se usó para decorarlos fue rojo que representaba la sangre de Cristo.
Hay quienes dan una explicación más romántica y fantasiosa a la costumbre del Consejo de Pascua y sus huevos de colores. Cuenta la leyenda que al ser cerrada la tumba de Jesús una vez depositado su cuerpo en el interior, quedó encerrado junto con él, un asustado conejo que fue testigo de su sepultura y también de su resurrección. El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar a todo el mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no debían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo. Desde entonces, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres.
En México, aunque con menos arraigo que en los Estados Unidos, también acostumbramos comer en la semana de Pascua, huevos de chocolate. Y es que sea símbolo de primavera, fertilidad o resurrección al final el conejo representa vida, alegría y de renovación. Además ¿quién puede resistirse a un tierno conejo y a la delicia de un dulce chocolate?


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