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Lee Eclipsados, columna de Rocío Aguilera
En febrero de 2018 se dará el siguiente eclipse
Por: Rocío Aguilera/Foto: NatGeo
Todo un revuelo el Eclipse del pasado 21 de Agosto. Y no es para menos si cada vez tenemos la oportunidad de mirar más a detalle lo que acontece. Desde una transmisión en vivo directo desde la NASA hasta una foto compartida por millones de usuarios en las redes a miles de kilómetros de distancia. En una época donde la fotografía aún no podía capturar los matices del Sol eclipsado, hubo un pintor americano que logró una increíble precisión en el retrato de eclipses solares. No es para menos que conoció a Thomas Edison y el camino de la vida lo llevó a adentrarse en la ciencia. Sin embargo fue en el mundo de la pintura donde finalmente concentró su energía. Incluso estuvo en México pintando paisajes por un tiempo. En 1918, Howar Russell Butler fue invitado a presenciar y registrar el eclipse solar que se observó desde la ciudad de Baker en Oregon. La expedición fue organizada por el Observatorio Naval de los Estados Unidos. Para realizar la pintura y capturar el eclipse Butler utilizó un sistema de tomar notas de los colores usando habilidades que había aprendido para efectos transitorios.
Por lo general, una sesión para un retrato toma dos horas, pero un eclipse no tarda más que 112 segundos. Debido a su notable precisión en la captura del eclipse del sol, las pinturas del eclipse de Butler han sido durante mucho tiempo una fuente de fascinación y estudio para los científicos.
Un eclipse solar total dura como máximo unos minutos en un sitio de observación y, sólo es visible a lo largo de un trayecto de kilómetros de ancho, así que tuvo que viajar a lugares remotos donde pudiera verlo. Las pinturas de los eclipses realizadas por Butler varían en las tonalidades y en las formas ya que gracias a que fue capaz de hacer suficientes notas en el breve tiempo de totalidad pudo crear una interpretación exacta del eclipse con la ayuda de negativos e impresiones fotográficas tomadas en ese momento. Las características de cada uno de los eclipses reflejan condiciones solares subyacentes, que varían año a año y década a década. La única manera antes de mediados del siglo XX para estudiar estas condiciones solares era ir a eclipses y ver los resultados de los cambios en el sol. Su interés reavivado por la física lo llevó a publicar un libro en 1923 llamado: “El Pintor y el Espacio” que coincidió también con un eclipse solar. También creó imágenes de planetas que se veían desde una de sus lunas. Los eclipses capturados fueron en los años 1918, 1923, 1925 y su última observación de un eclipse fue en el año 1932. La gran habilidad de Buttler en la observación conjunta con su inteligencia es algo que a la fecha nos tiene a todos maravillosamente eclipsados.
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