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Trump y Biden llevan a cabo su primer debate

septiembre 30, 2020

Se dice que más que aciertos, este primer enfrentamiento sirvió para que cada uno de los contrincantes estadounidenses, afilara sus armas para el segundo round

Por: Christian Velázquez / Foto: El País

QUERÉTARO, QRO.- Calificado como “caotico” casi por decisión unánime tanto por medios de comunicación como por expertos en la materia, así se llevó a cabo el primer debate entre el presidente de Estados Unidos Donald Trump y su contrincante demócrata Joe Biden,  al enfrentarse en Cleveland, Ohio, en el primero de tres debates presidenciales que habrá antes de la elección del 3 de noviembre.

El presidente Trump, un consumado especialista en el arte de la descalificación, le pidió a su contrincante que no le hablara de inteligencia puesto que “no tiene ninguna”, además de interrumpirlo tantas veces como le vino en gana pese a la insistencia y la frustración de Chris Wallaceel periodista de Fox News y moderador de 90 minutos realmente insólitos de televisión.

En apariencia, el debateno tuvo un ganador claro, en cuanto a la apreciación de las primeras valoraciones de los analistas. Muchos votantes salieron tan confundidos e indecisos como al principio. No hubo propuestas de campaña ni discursos sólidos sobre la forma de proceder en los próximos cuatro años

Biden salió mejor librado “aunque sea solo porque su objetivo principal era demostrar a los estadounidenses que podía resistir la presión, que no ha perdido el paso debido a su edad”.

De igual forma,  Biden, titubeante y rehusando en ocasiones a mirar a los ojos al republicano, recurrió a la estrategia de hablarle directamente a la cámara para captar votos, recordándole al ciudadano americano la desastrosa gestión de Trump durante la pandemiamientras el mandatario le atacaba de forma constante.

Cumplió con eso la mayor parte del tiempo, aunque fue al menos en parte porque Donald Trump, por su constante intimidación e interrupciones, rara vez le dio al ex vicepresidente la oportunidad de decir algo realmente perjudicial para su propia causa.

Se dice queTrump necesitaba este debate para sacudirse de encima una campaña que se inclinaba en su contra, pero en la que se ha mantenido notablemente estable, incluso frente a la adversidad económica, sanitaria y social.

A decir de los expertos en estos temas, desde el mismo comienzo se hizo evidente que Trump buscaría sacudir a Biden con constantes interrupciones y ataques. Un recuento de CBS News dice que el presidente interrumpió a su rival 73 veces.

Joe Biden llamó “payaso” a Donald Trump varias veces. En los minutos posteriores, el candidato demócrata a la presidencia le añadió epítetos a la lista como”racista” o “mentiroso“. Trump tampoco se quedó atrás en el toma y daca caótico y atropellado en el que convirtieron este primer debate.

Una y otra vez, Trump atacó a Biden, quien solo se reía y movía la cabeza en señal de desaprobación.

Como se esperaba, la táctica del republicano fue agresiva durante los 90 minutos, incluso recurriendo a los golpes bajos. Echó mano de lospresuntos negocios turbios de Hunter Bidenen Ucrania y Rusia que le costaron un impeachment, y se refirió a su otro hijo,Beau Biden, fallecido en 2015 por un tumor cerebral. “No fue un perdedor”, dijo el ex vicepresidente en referencia a un comentario anterior de Trump sobre los veteranos de guerra, visiblemente molesto.

Trump avasalló a Biden, superado claramente en energía e intensidad. Pero el presidente abandonó Ohio dejando una imagen de persona grosera al que Wallace tuvo que parar los pies en varias ocasiones. “Estoy debatiéndole a él, no a ti, pero está bien, no me sorprende”,se quejó Trump al sentirse poco querido por el moderador y sus preguntas. Tal fue el intercambio de comentarios, pisándose unos a otros, que el periodista reconoció haber perdido el hilo casi al final del debate.

Cuando el moderador Chris Wallace anunció que el coronavirus iba a ser el siguiente tema a comentar y que ambos candidatos tendrían dos minutos y medio ininterrumpidos para responder, Biden bromeó: “Buena suerte con eso”.

La cuestión de la covid-19 siempre fue un terreno difícil para el presidente y el tema surgió al principio del debate. Trump tuvo que defender su gestión de la pandemia que ha dejado más de 200,000 estadounidenses muertos.

Lo hizo diciendo que los pasos que ha tomado evitaron más muertes y sugirió que con Biden habría habido “millones” de muertos.

La respuesta de Biden fue hablar directamente a la cámara, preguntando a los espectadores si podían creer a Trump. “Mucha gente murió y muchas más van a morir, a menos que él se vuelva mucho más inteligente, que sea más rápido”, dijo Biden.

Este intercambio de comentarios demostró una diferencia fundamental en la forma en la que los dos candidatos ven la pandemia y si la situación está mejorando o empeorando.

Un mensaje que la campaña de Trump quería que se grabara en la mente de los estadounidenses es que Biden ha tenido casi medio siglo en el servicio público para resolver los problemas del país sin éxito.

“En 47 meses, he hecho más de lo que tú has hecho en 47 años”, le dijo Trump al exvicepresidente, a lo que Biden respondió: “Con este presidente nos hemos vuelto más débiles, más enfermos, más pobres, más divididos y más violentos”.

El debate agrupó los problemas raciales y la violencia urbana, y eso llevó a intercambios que dejaron claro que Biden se sentía más cómodo hablando sobre lo primero, mientras que Trump quería hablar sobre lo segundo.

Biden acusó al presidente de fomentar las divisiones racistas, mientras que Trump arremetió contra su rival citando el apoyo del demócrata a un proyecto de ley de 1993 contra el crimen, que condujo a mayores tasas de encarcelamiento de afroestadounidenses.

El moderador ofreció a Trump la oportunidad de rechazar abiertamente la violencia de los supremacistas blancos y las milicias, pero el presidente reviró al vincular a la organización izquierdista Antifa con los demócratas.

Wallace les había dado a ambos candidatos la oportunidad de atacar sus propias bases, lo que a veces puede ser una estrategia política inteligente. Pero ambos eludieron hacerlo.

Cuando salió a relucir el reporte del diario The New York Times sobre los impuestos de Trump, quien presuntamente no ha pagado casi nada al fisco durante años, analistas políticos se preguntaron cómo manejaría esto durante el debate.

Trump solo pagó US$750 en impuestos sobre la renta en 2016 y 2017 según The New York Times

Trump se defendió como en 2016, cuando se jactó de que conocía cómo manejar el código tributario y se jactó de ser inteligente por pagar poco.

Biden trató de convertir el tema en una condena de la reforma fiscal aprobada por los republicanos. Si bien señaló que Trump pagaba menos impuestos federales que los maestros, ese mensaje, que pudo haber sido un ataque poderoso, quedó enterrado en la pelea verbal que siguió con el presidente.

El segmento de cierre del debate fue sobre la integridad de las elecciones y las preocupaciones, de ambos bandos, de que la elección no será libre y justa.

“Esto no terminará bien”, dijo Trump en un momento, un sentimiento con el que muchos estadounidenses en ambos lados estarán de acuerdo, aunque por diferentes razones.

Biden pidió que se contaran todas las papeletas y prometió respetar los resultados de las elecciones. Parecía que tenía algunos puntos más para concluir, pero Trump lo interrumpió nuevamente y luego Wallace anunció que el debate había terminado.

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